Mi reencuentro con el amor ❤️

Cuando pensamos en amor, siempre nos imaginamos a la pareja perfecta y el vivieron felices para siempre como en cuento de Disney, pero existen muchos tipos de amor y uno de esos es el amor propio.


Les quiero contar que hasta hace muy poco tiempo supe lo que en realidad era y significaba para mi. Esta cañon como los estereotipos pueden llegar a marcarte tanto, que te pierdes en tu propia exigencia y se te olvida lo que es amarte tal cual eres.


En Mayo 2018 tuve un episodio que me volvio a conectar con la vida, y cuando digo esto es literal, estuve a punto de morir. Antes de esto mi vida estaba basada en las exigencias que yo misma me había impuesto, en la PERFECCIÓN.


En ser excelente en mi trabajo y hacer crecer mi negocio a como diera lugar, en ser la mujer ideal para mi pareja, la que no comete los mismos errores del pasado, la hija perfecta de la cual mis papas se sintieran orgullosos siempre, la amiga con la que todos pueden contar y la que los sostiene, y me olvide de la parte más importante, de sentirme feliz conmigo misma. A pesar de que tenía todo esto, no era feliz conmigo, estaba muy deprimida, me sentía incompleta, fuera de mi.


Odiaba mi cuerpo, comía por ansiedad o pasaba largos periodos sin comer, no me gustaba quedarme sola, estar conmigo era una tortura, era bastante codependiente de las personas con las que convivia, estaba cansada y de malas todo el tiempo. Recuerdo perfecto el dia que en una de las tantas terapias que me gusta tomar, la terapeuta me dijo, estas muy deprimida, no eres feliz, sus palabras fueron como una cubetada helada sobre mi y por supuesto la tache de loca que no sabía lo que decía y me enoje. Jamas regrese, pero hoy le agradezco profundamente haberme cimbrado con sus palabras .


Un mes después, estaba a punto de morir por una crisis asmática, mi cuerpo colapsó y dijo basta ya no más, cuando me puse a investigar el significado emocional del asma, uno de los conflictos que te lleva a padecerlo es "pelear con uno mismo" y "miedo a perder tu territorio". Me hizo tanto sentido.


A partir de ese momento, volví a conectarme con la vida y entendí que para poder tener el entorno que deseaba tenía que estar feliz y bien conmigo. Que tenía que abrazarme más, aceptarme como era, pero cambiar lo que no me gustaba, por que no se trataba de decir me acepto tal cual soy y estoy, cuando la realidad era que quería salir corriendo de mi cuerpo.


Comencé a mejorar mis hábitos alimenticios, me di tiempo para hacer yoga otra vez , mis momentos para respirar y meditar se volvieron fundamentales en mi dìa. Volver a mi centro fue lo que mas agradecì y ahí fue cuando todo cambió. No fue por arte de magia, fue mucha conciencia, mucha fuerza de voluntad y sin duda fue cuando me di cuenta que comenzaba a conocer lo que era el amor propio. Jamàs lo hice obligada o sin ganas, al contrario todos los dias tenia algo que me motivaba a seguir adelante.


Mis ratitos de paz se convirtieron en lo más preciado de mi dìa, en esa conexión y complicidad conmigo misma que tanto anhelaba, y que intento nadie ni nada me los quite.

Hoy les puedo decir que los amo profundamente, que son parte fundamental de mi dìa.


Tan simple como darme 5 min en la mañana y 10 en la noche para mi rutina de skincare , poner mi ambiente místico y prender una velita e incienso mientras medito en las mañanas, bailar frente al espejo, conectar con todas esas ideas creativas a la hora de bañarme, poner mis cojines de semillas antes de dormir, estudiar algo que me encante, ver esa peli que amo y me hace llorar siempre, un vinito, etc.

Todos tenemos cosas que nos encantan, pero a veces las excusas nos ganan y procrastinamos nuestra felicidad.


Con el tiempo he descubierto que el amor que más necesitaba era el propio, que no iba a encontrar afuera lo que yo no era capaz de darme a mí misma. Y me he propuesto amarme cada dìa un poco más.

"Dejè de buscar la felicidad en el mismo lugar donde la perdì"















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